Porque cada mañana lo primero que hago es pensarte, y me sonrío tonta, y te saludo, y te envío un beso eléctrico.
Porque cuando subo la persiana y veo despuntar el sol, casi magenta, brillante, ardiente, te siento conmigo.
Porque al salir a la calle y notar el aire fresco en mi cara, recuerdo cuando nos despertamos juntos, perezosos, siempre te levantas, y después de abrir la ventana me estrechas en tus brazos al volver a la cama.
Porque iniciado el día, tortuoso el trabajo, me bromeas y te sigo, y todo es más liviano.
Porque entre día y día, nos contamos todo, compartimos todo, nos reímos todo y, si lloramos, lloramos todo.
Porque cada noche lo último que hago es pensarte, y me sonrío tonta, y te despido, y te envío un beso eléctrico.
Porque volvemos a encontrarnos y siempre es la primera cita, el primer beso, la primera vez, y vibramos de amor.
Porque nada es poco, porque cada poco es todo, porque tenemos mucho amor por darnos.
Porque te quiero siempre.
